Construimos el núcleo una vez y ensamblamos cada producto con bloques que ya existen, todo por suscripción. Cada proyecto deja piezas para el siguiente, hasta armar en días, no semanas.
Se construye el núcleo de plataforma; todo producto lo reutiliza.
Para entregar el enésimo producto, una vez madura el catálogo de bloques.
Cada producto se comercializa por suscripción mensual: ingreso que repite.
Cada proyecto deja piezas que sirven para el siguiente.
Cada producto se ensambla con bloques del catálogo. Los mismos bloques se reutilizan una y otra vez: se arma, no se reprograma.
La de abajo se construye una vez y sirve a todos; la del medio es el activo reutilizable que crece; la de arriba es lo que ve el cliente.
Es una curva en forma de "J": los primeros productos construyen la fábrica; a partir de ahí cada cliente nuevo se apoya en un catálogo que ya existe.
Cada etapa se construye cuando la anterior la justifica. La inversión sigue a la demanda real.
Se construye el núcleo y el primer catálogo. Cada producto se cobra por suscripción y el catálogo se acumula.
Cuando los mismos bloques se repiten, un motor propio los orquesta. Nada se reescribe: reutiliza lo de la Etapa 1.
Una interfaz visual donde el propio cliente arma sus flujos, sobre un motor que ya funciona.
Construir por bloques y comercializar por suscripción.